jueves, 29 de septiembre de 2011

Cuenta atrás

Hoy disueltas las cortes entramos en la cuenta atrás al 20N. Si ya me da miedo lo que ahora está cayendo, más miedo me da lo que esta por venir.
La solución a los problemas, evidentemente no la tengo, mis conocimientos y recursos son escasos, veo lo que esta mal y con impotencia me pregunto quien coño me representa. Hace unos meses vi con esperanza el movimiento del 15M, con la llegada del verano todo se disipó  e incluso se olvidó y  aquellos que un día se indignaron quedaron sin voz, quedando clasificados como perro flautas sin trabajo.
Hoy han anunciado más recortes, esta vez si que se han pasado, le quitan a los que más lo necesitan. Podía entender que "el café para todos" no era sostenible en estos tiempos pero ahora se lo quitan a los más necesitados.
Y a la gente parece que todo le da igual. Yo, que suelo mirar cada día esto del facebook , me sorprendo de la cantidad de gente que ni se preocupa, ni le preocupa que sus hijos tengan una mierda de porvenir.
Cuando quitaron el cheque bebe se indignaron, incluso algunos algo publicaron pero cuando recortan en educción nadie se queja, como puede preocuparte más que tu hijo llore el primer día de colegio que su educación sea una mierda.
A ver si  nos enteramos, tu hijo va a llorar porque es un niño y es lo que suelen hacer, lo que hemos hecho todos, es ley de vida, Tu si deberías llorar por la incertidumbre de no saber si tu hijo se le garantizara el derecho a una educción publica de calidad o si en un futuro,  que ahora tu ves muy lejano pero que tarde o temprano llegara, tu hijo tendrá la oportunidad de estudiar lo que el quiera sin que quede excluido de la posibilidad que tu tuviste, sin que el derecho a estudiar sea solo un privilegio solo al alcance de unos pocos.
Y que pasa con la sanidad, solo te duele cuando pagas la vacuna del niño, pues espera que esto solo es lo primero que te tocara pagar.
Por no hablar de aquellos que solo les preocupa la fiesta que se pegaron el fin de semana. Que no tienes trabajo y si lo tienes después de mil años de carrera eres mil eurista. A nadie le preocupa que el PP amenaza en derogar leyes si sale elegido el 20N, como la ley del aborto. Es más importante que la Esteban y el Fran se han separado por vigésima vez, eso si, esta la definitiva.
A nosotros nos preocupa más la clarificación de la champions o que el facebook pase a ser de pago. Sorprendente pero cierto, no nos han apretado lo suficiente, hemos de llegar a estar como Grecia para hacer algo porque como ellos están lejos no nos asusta.
No digo que nos rajemos las vestiduras, ni que quememos iglesias, yo tampoco soy así, solo quiero dejar constancia de mi preocupación e indignación.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Nuevo curso

Cuando se habla de propósitos siempre se piensa en los de año nuevo, estos días me dado cuenta que los verdaderos propósitos, esos que nunca vas a cumplir, la gente se los marca al volver de vacaciones, con el nuevo curso, lo de año nuevo solo se trata de una segunda oportunidad, es como decir, la otra era de ensayo y ahora viene la buena.
Quien no se ha propuesto alguna vez al volver de vacaciones, estudiar ingles, hacer dieta, apuntarse al gimnasio, dejar el tabaco,  plegar a la hora del trabajo, tener un hijo ( no es mi caso pero hay gente que si) etc etc.
Todos queremos empezar con un cambio, un cambio a positivo. Supongo que eso sera porque venimos con "las pilas cargadas" y con el cambio de perspectiva de tu vida cotidiana, te crees fuerte. Pero no nos engañemos, a las dos horas de empezar a trabajar se nos ha olvidado todo y los mojitos en la playa pasan a ser un vago recuerdo que no tienes muy claro si fueron verdad, o lo has soñado.
A mi este año me ha pasado una cosa muy curiosa, aparte de mi eterno propósito de estudiar ingles, me ha entrado una sensación muy extraña. La sensación de cambio, esa en la que ves que ya nada sera igual y al contrario de otras veces, esta me esta gustando.
Cambio ¿de qué? me pregunto, pues no lo sé. Vivo en la misma casa, tengo el mismo trabajo. Quizás esta ahí el secreto, cuando sabes que no va a cambiar nada, piensas ¿Quiero esto para mi?
Pues hay cosas que si y otras que rotundamente no. Me gusta mi vida, mi tranquilidad, me gusta mi gente, me gusta mi trabajo, no deseo que nada esto cambie. Y aquello que tampoco va a cambiar que me hace perder la estabilidad con el resto de las cosas que si me gustan, no lo quiero en mi vida, ahora tampoco quiero que cambie, ya no me importa, si no cambio cuando pudo que sentido tendría ahora.
Es muy difícil conocerse a una misma. Es muy difícil saber lo que se quiere en esta vida, la meta final, pero cuando sabes que es lo que no estas dispuesta a  volver a aceptar, en realidad tienes la mitad del camino hecho.
Espero que realmente hayan cambios, de hecho ahora me doy cuenta que empieza a haberlos  y bienvenidos todos, de momento me gustan, si son buenos genial y si no, habré aprendido otra cosa más.


jueves, 8 de septiembre de 2011

Dame paciencia...

Hace un momento he salido de trabajar y he cogido mi coche como siempre para volver a casa. Mi corto trayecto del trabajo a casa es en gran parte urbano. Lo típico semáforos, gente que pasa por donde le da la gana sin mirar, capullos que te dejan el coche en doble fila, para que seguir, no cuento nada nuevo. 
Voy a profundizar en esto segundo que he nombrado antes, la gente que pasa por donde le da la gana, primos hermanos de los que pasan con el semáforo en rojo. Esta gente, normalmente, cruza la calle sin mirar, entonces cuando ya están en medio de la carretera es cuando miran, cosa que se agradece, porque en ese momento te regalan una ridícula carrera que si propusieran hacerla aposta no les sale ni la mitad de cómica. Están esos que mueven los brazos muy deprisa a pasitos pequeños que casi no se mueven, los que ponen cara de me pilla me pilla, los que se ahogan y los mejores, los que más me gustan son los abuelos que ponen cara de velocidad y van con su bastoncico al mismo paso que iban antes, cuando me encuentro un abuelo de estos siempre pienso "si lo pillo 100 puntos y una pensión menos". Es broma, nuca lo haría. Mi abuelo Paco era de estos, por eso son mis preferidos.
Yo hablo mucho porque observo esto mientras conduzco, pero cuando soy peatona hago igual, voy a mi rollo y si estoy hablando por teléfono por la calle soy lo peor, entonces los cabrones pasan a ser los conductores.
Cuando conducimos la mayoría nos transformamos, o al menos yo, esta es una frase muy típica y tópica pero gran verdad.
Hay los que se transforman cuando conducen y los hay que se transforman cuando van de copilotos, estos últimos son lo peor, capaces de sacar lo peor de cualquier conductor, como si no fuese ya duro conducir con tanto peatón irresponsable suelto y subnormales a los que le regalaron el carnet de conducir, además tienes que oír el crispante "cuidado", eso en el mejor de los casos. Seguro que todos conocemos alguno al que incluso le hemos llegado a decir "mira, me estas tocando lo que no tengo, o te callas o te bajas del coche, aquí en medio de la nada". Momento en el que pasas a ser tu la mala por ese mal carácter, pero no nos engañemos los malos son esos insensibles copilotos que potenciaron y sacaron lo peor de ti. Y que no tengas la mala suerte de que te pase algo, lo que sea, desde un frenazo por un peatón despistado o un bache, de esos que están en todas partes, que no has visto y pegas un pequeño bote, entonces tienes que oír el "ves te lo estaba diciendo, es que vas acelerada". Es en ese momento cuando rezo en lo mas profundo de mi alma  "Dios, dame paciencia porque como me des fuerza lo reviento".
Cuando más confianza en la vida peatonal hay con el copiloto, más dura es la transformación, muchas veces esos seres transformados no tienen ni la licencia de conducir, pero entienden de todo, yo creo que es el asiento de la derecha lo que les proporciona esos super poderes que los transforma y hace de ellos seres totalmente odiosos.
En fin, que hoy volví a casa, me pare en un semáforo que estaba en rojo y cuando este se puso en verde e inicie mi marcha, un chica gordita y muy despistada que paso con su semáforo en rojo sin mirar, justo cuando estaba en la mitad de la carretera, me vio e inició su cómica carrera, de bracicos acelerados y piernas que no responden, de aquí mi inspiración y mi consejo, si subes a mi fantástico Honda y conduzco yo, boquita cerrada o si no te vas a pata.

martes, 6 de septiembre de 2011

Cabezas cuadradas

Es increíble como escribir este blog me ha permitido conocerme un poquito más. El problema es que lo que he conocido no me ha gustado nada de nada.
Puede sonar que estoy flipada, total hace menos de un mes que lo he empezado. Pero es verdad, al principio tenia muchísimas ideas, no me importaba nada de nada, lo hacia solo por mi, eso creía yo. Mentira, el que me pasara el día preguntando a todo el mundo que le parecía mi blog, era y es sin duda una necesidad increíble de aceptación.
Al principio todo eran alagos, continua Sonia que esta muy guapo, me entretiene, mujer no eres un premio planeta pero lo haces muy bien, me siento identificad@ contigo, etc. 
Eso gusta, gusta mucho, hasta que llega la primera crítica, entonces ya te piensas tres veces lo que escribes, señal que tu seguridad esta fomentada única y exclusivamente en la aceptación de los demás. De repente ya no sabia de que escribir. 
Descubrir eso de mi no me ha gustado nada de nada, en realidad lo he sabido siempre pero pensaba que esa etapa ya estaba superada. Increíble pero cierto, no la tenia superada.
Evidentemente nadie me obliga a seguir escribiendo este blog, nadie excepto yo, ahora se ha convertido en algo personal, algo personal conmigo.
Cuando era pequeña dibujaba muy mal, todos mis compañeros dibujaban personas con cabezas redondas y yo hacia las cabezas cuadradas, aquello tuvo su recompensa, nunca colgaron un dibujo mio en la pared de la clase, así que lejos de esforzarme en hacer cabezas redondas, decidí que odiaba el colegio y pasaba de hacer las fichas que mandaban en clase aunque no se trataran de hacer dibujos, yo ya había decidido que aquello era una mierda.
Como eso mil cosas, cuando no he obtenido resultados positivos de los demás en algo que me hacia ilusión o que yo creía que estaba bien, he optado por apartarme y no luchar.
Es curioso como aquella decepción de cuando era una niña marco gran parte de mi infancia y adolescencia, tome una actitud de perdedora, hasta que un día me encontré que había pasado tanto de todo que ni mis padres confiaban ya en mi. A mi no me importaba que algunos compañeros de clase me miraran con lastima porque mis notas fuesen pésimas, al contrario, llego un punto en el que me hacia gracia, ellos se pasaban el día estudiando mientras que yo estudiando el día antes del examen tenia para el cinco,  era lo mínimo y ya si la eso fallaba siempre me quedaba junio o septiembre, en esas nunca fallaba, hasta que un año fallo. En ese momento pase a ser una perdedora de verdad, no porque apostaste y fallaste, si no porque realmente sabes que ni lo intentaste. Cuando llegue a ese punto decidí que nunca más volvería a perder sin luchar.
El problema actual y contra el que yo tengo que luchar es asimilar que la verdadera aceptación no pasa por ser aceptada o reconocida por los demás, la verdadera aceptación pasa por sentirme orgullosa de mi y de lo que hago.  Creía que lo había conseguido, pero estos días me he dado cuenta que mi lucha continua.